CLUB AMFIV – BIDAIDEAK BILBAO 55-68

CLUB AMFIV: Lorenzo Envó (11), Agustín Alejos (18), Salvador Zavala (20), Shelley Cronau (4), Frank de Jong (2) –cinco inicial-, Franco Alessandrini (-) y Julio César Landeros (-).
BIDAIDEAK BILBAO: Jannik Blair (2), David Mouriz (18), Asier García (17), Jorge Salazar (9),Joshua Turek (16) –cinco inicial-, Txema Avendaño (4) y Manu Lorenzo (2).
PARCIALES: 16-19, 32-34 (descanso), 47-51 y 55-68 (final).
ÁRBITROS: Carmona, Ranera y Fernández. Sin eliminados.
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la décimo segunda jornada en la División de Honor de baloncesto en silla de ruedas disputado en el Pabellón Pablo Beiro de Bouzas.

El Amfiv, en un partido duro e intenso, sumó su primera derrota en esta segunda vuelta ante un Bidaideak Bilbao que llegaba a Bouzas con la imperiosa necesidad de ganar para no descolgarse de su objetivo de disputar la Final Four. Con un buen final de tercer periodo e inicio de último cuarto en el que abrió una brecha de hasta quince puntos (49-64, min.35) y una actuación destacada de David Mouriz, uno de los tres jugadores con pasado vigués que milita en el conjunto bilbaíno, los vascos encarrilaron un triunfo que aprieta mucho por las tres plazas en liza todavía para la Final Four ya que el Amiab, líder invicto, parece tener su primer lugar ya asegurado. Porque la derrota viguesa, combinada con las victorias de Ilunion y Rincón Fertilidad Amivel, provocan que el conjunto de César Iglesias pase de la segunda a la cuarta posición.

Los veintinueve minutos iniciales de encuentro confirmaban lo que se esperaba del partido y lo que ya se había visto en la primera vuelta en el Polideportivo de Txurdinaga y permitieron ver los primeros minutos con la camiseta viguesa del argentino Franco Alessandrini y del mexicano Julio César Landeros. En aquella ocasión en cancha vasca, el Amfiv se hizo con una victoria agónica en la prórroga y, a punto de concluir el tercer periodo, todo indicaba que el choque se iba a definir en un final muy apretado de nuevo. Porque, hasta ese momento, locales y visitantes se habían repartido aciertos y errores, una igualdad reflejada en todo momento en un marcador en el que las distancias eran mínimas para ambos conjuntos.

Pese a todo, los pupilos de César Iglesias no acababan de encontrarse cómodos en el choque físico planteado por el Bidaideak y echaban de menos el acierto habitual en el lanzamiento exterior de Lorenzo Envó, menos fino que de costumbre en el tiro, para obligar a los vascos a abrir su zona cerrada. Eso sí, el planteamiento defensivo del técnico vigués conseguía también minimizar las principales opciones en ataque de los visitantes, sobre todo al estadounidense Joshua Turek, máximo anotador de la División de Honor, que se quedó en 16 puntos, lejos de su media de 26,3 puntos por encuentro.

Por todo eso, el Amfiv disfrutaba de una mínima renta a punto de finalizar el tercer periodo (47-43, min.39) y parecía encarar con sus opciones intactas un igualado último cuarto en el que los vigueses suelen moverse como peces en el agua. Sin embargo, una inoportuna falta de Frank de Jong, para colmo la cuarta en su casillero particular con lo que tuvo que dejar su sitio en la pista al argentino Alessandrini, permitió a Jorge Salazar lograr una canasta más adicional que hacía esfumarse la ventaja local. Además, Zavala no acertó con su lanzamiento, en la acción posterior Mouriz anotaba desde debajo del aro y Alejos se la jugó con un triple que no entró. Para colmo, casi sobre la bocina de final de periodo, Asier García hurgaba un poco más en la herida con un tiro desde más allá de la línea de 6,75 que cerraba, momentáneamente, el parcial de 0-8 y cambiaba totalmente las sensaciones de cara a los diez minutos finales (47-51, min.30).

Porque el Amfiv estaba tocado. El Bidaideak olió la sangre y amplió el castigo. Salazar y Turek ampliaban la brecha y un triple de Mouriz obligaba a César Iglesias a pedir un tiempo muerto para tratar de revivir a los suyos. El parcial era terrible. 0-15 y el marcador ya muy cuesta arriba (47-58, min.33).

Zavala intentaba suturar la herida tras el minuto de reflexión con su técnico pero los vigueses seguían fuera del encuentro y César Iglesias se veía obligado a pedir instantes después otro tiempo muerto porque el partido se escapaba después de tres balones perdidos casi consecutivos de sus pupilos (49- 62, min.35). Esta vez sí que pareció provocar algún efecto la visita a su técnico porque, tras otra canasta de Mouriz, el Amfiv logró encadenar tres acciones positivas de forma consecutiva, provocando una mínima duda en un Bidaideak que quiso evitar males mayores con un tiempo muerto (55-64, min.37).

Asier daba tranquilidad a los suyos al volver a la pista aunque los vigueses, orgullosos como siempre, quemaron sus últimas opciones de la mano de Envó. Primero, con un triple lateral que no entró y acto seguido, con un pase largo en contraataque de Zavala que no acertó a controlar. El Amfiv se había quedado ya sin tiempo para pensar en la remontada y el final de encuentro, con el triunfo ya decidido, se convirtió en un intercambio de errores.